Estudio sobre el tejido cultural cordobés. Punto de partida

Hace ya un año, algunas compañeras andaluzas del máster y yo leímos este artículo sobre feminismo y andaluzofobia en Píkara y empezamos una serie de conversaciones interesantes sobre la descentralización cultural, nuestras experiencias en las respectivas ciudades de origen, el tipo de proyectos que conocíamos en desarrollo y la falta de apoyo institucional a la experimentación y participación ciudadana.

Como éramos conscientes de que hablábamos desde la distancia y la desconexión, hicimos algunas lecturas de informes como éste sobre la identidad y la vida buena realizado por el Centro de Estudios Andaluces, empezamos a interactuar con quienes estaban en el terreno impulsando proyectos y pensamos algunas propuestas de acción, entre la que se encontraba un estudio profundo y bien documentado del tejido cultural en Andalucía.

Aunque muchxs no lo sabéis, nací en Córdoba [“¿y el acento? ¿y la gracia? ¿y el arte?”] y allí encuentro una parte importante de mi identidad. Por razones laborales, mi padre y mi madre, siempre nostálgicxs, han vivido desde entonces en ciudades fuera de Andalucía -en consecuencia, mi hermano y yo también. Más tarde, cuando empecé a estudiar en la universidad, vine a Madrid y aquí continúo mi vida laboral. Sin embargo, cada periodo de vacaciones y algún fin de semana aleatorio, vuelvo al sur para disfrutar de la compañía familiar y de lo que siento como mi tierra.

Mi trayectoria en creación y cultura me ha llevado a interesarme por las diferentes iniciativas de la ciudad en mis visitas, incrementando en el último año los contactos con colectivos, trabajadorxs o personas relacionadas con el tejido cultural y artístico de la ciudad. En mi última incursión, aprovechando que aún no conocía el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía –C3A-, asistí al curso para educadorxs Utilizando el centro de arte como herramienta de trabajo que impartía Magali Kivatinetz. Coincidía que ese sábado era la jornada de puertas abiertas de las residencias de creación que Javi Orcaray -co-fundador de La Fragua– estaba comisariando en el centro, así que dediqué los descansos del curso para que todo el mundo que había allí me contara qué estaba haciendo.

Mapa conceptual de primeras residencias en el C3A, comisariadas por Javi Orcaray. 11/11/2017.

Además de conocer a personas maravillosas -y ponerle cara a otras que llevaba tiempo siguiendo por internet-, esta jornada me hizo darme cuenta de que era el momento perfecto para empezar ese estudio del tejido cultural andaluz, en este caso, empezando por la ciudad de Córdoba. Me quedé con muchos contactos y quedé con algunas personas para empezar a escuchar sus perspectivas. Y así llegamos a hoy, el día previo a las primeras entrevistas y cuando por fin estoy reuniendo en un texto las notas, ideas y referencias con las que pretendo empezar este proyecto.

Intenciones

Para sentar unas bases previas, empezaré mencionando que comienzo este proyecto de manera voluntaria y experimental: no sé hasta dónde llegará en cuanto a duración, cantidad, cómo evolucionará, si en su desarrollo devenirá en otros formatos o contenidos o qué límites encontraré en el camino. En cambio, tengo claro que quiero desarrollar un estudio que, por no ser académico o no estar amparado por alguna entidad, no dejará de tener intención de riguroso, estructurado y documentado. Además, encuentro importante poner a los cuerpos en el centro del proceso. Por esta razón quiero empezar a tejer esta investigación a través de núcleos de contenido que serán entrevistas a lxs protagonistxs de la misma: agentes del tejido cultural a quienes poner cara y situar en el contexto.

Por otro lado, me gustaría que el estudio sirviera para comprender las diversas capas del sector -pública estatal, pública autonómica, pública local, privada, comunes-, quién las forma, cómo funcionan y cómo se relacionan entre sí. Las políticas laborales, de financiación, de programación, etc, que promueven los organismos públicos y también las que proponen otros agentes. También hablar de proyectos en marcha, proyectos de futuro, proyectos acabados. De precariedad y de confort. De los discursos enfrentados o en convivencia, de la cultura como derecho y de la cultura como recurso.

Quizás en algún momento todo esto puede derivar en un mapeo que visibilice y conecte iniciativas. Quizás se queda en unas cuantas publicaciones en mi web. Quizás llega a otra cosa. Yo, por ahora, estoy igual de motivada vaya hacia donde vaya.

También hay que decir que tarde o temprano la investigación perderá actualidad, pero toda la información que recoja y que publique al respecto se encontrará bajo una licencia libre CC BY-SA.

En principio pensaba estructurar los contenidos en capítulos temáticos que iré publicando a través de la web cuando vaya teniendo tiempo de transcribir entrevistas y elaborar los textos. No obstante, todo está sujeto a revisión y las conversaciones de estos próximos días me servirán para orientar de manera más concreta la configuración de la información.

Patio interior de La casa azul durante mercado de agricultura ecológica. 2017.

Abrazos a Ángela, Moni, Julia, Roris, Carlos y Marti por las ideas que me llevan a empezar con esto. <3