Clítoris que pinchan

El pasado septiembre, desde TMTMTM y en colaboración con Hangar, pusimos en marcha Clítoris que pinchan, un proyecto, esta vez en formato taller, de diseño colectivo de armas de autodefensa feminista. Puedes consultar información sobre la actividad aquí.

Introducción:

Pasados los 90, los tecnofeminismos entendieron que la tecnologización de la sociedad no vino acompañada de la despatriarcalización imaginada. La descentralización, desterritorialización y desjerarquización que herramientas como internet proponían han sido sometidas a los mecanismos de control y exclusión de las élites capitalistas. Los horizontes igualitarios soñados por lxs activistas de la tecnología se fueron desdibujando para dejar paso a una profunda mercantilización de los recursos tecnológicos por grandes compañías, al simulacro de la neutralidad ideológica, a los sistemas de vigilancia automatizada y casi obligada en el uso de la tecnología y a la estructuración de un poder en los sistemas de información difuso, nómada y difícilmente localizable.

La democratización de la tecnología no trajo la despatriarcalización a nuestras vidas, pero sí una serie de aparatos y sistemas que son ya indisociables de nuestras actividades laborales, sociales y de entretenimiento. Los puestos de poder -de propiedad del conocimiento y de toma de decisiones- sobre estas tecnologías siguen siendo ocupados mayoritariamente por hombres cis, que se concentran en unos territorios y grupos económicos muy limitados y que nos conducen a regímenes de obsolescencia, consumo frenético, ausencia de cuidados, marginación y ataque a los roles de género no tradicionales -especialmente, no masculino-dominantes… Entre nosotrxs, habitantes de la cultura occidental europea, atravesadxs ya de manera naturalizada por la tecnologización y manteniendo la violencia heteropatriarcal estructural e institucional, se hacen necesarios espacios y propuestas de resistencia que posibiliten entornos de cuidados, protección, defensa y disidencia transformadora.

El proyecto, en lo más básico, es un curso para identidades no masculino dominantes de modelado e impresión 3D. Más allá de eso, es un proceso colectivo de discusión y diseño de sistemas de autodefensa (trans)feminista que atraviesa temas tan complejos como el de las violencias, el de los distintos modos de entender la defensa y el ataque, el de la acción y organización colectiva y la autogestión, el de la transformación del lenguaje y las relaciones… En el fondo, Clítoris que pinchan es un espacio de protección, apoyo, defensa y cuidados.

El origen del proyecto está en el modelo 3D de clítoris que Odille Fillod desarrolló junto a un fablab francés y liberó en 2016 -ya había estado trabajando con este modelo en #powerprototyping con Madlab Makers hacía un año. Es un objeto con una carga narrativa muy potente sobre el desinterés con el que la Ciencia y la estructuras de poder han tratado al cuerpo de la mujer, y desde él me resulta interesante partir para reflexionar, imaginar, tranformar y diseñar colectivamente herramientas de defensa para cuerpos oprimidos a través de herramientas de modelado e impresión 3D y los conocimientos del grupo.

Mi intención es repetirlo con diferentes grupos para ir dando lugar a distintas armas: unas serán más objetuales, otras más conceptuales, otras más virtuales… todas simbólicas y, espero, la excusa para generar potentes uniones en el grupo.

*Acerca de todo esto, puedes leer la entrevista que Beatriz García me hizo para The Objective: Clítoris que pinchan, la tecnología es un arma de autodefensa feminista.