Grupo de fermentación

Las ganas de Laura Benítez de hacer quesos veganos en el wetlab de Hangar impulsaron el inicio de este grupo de experimentos vivos. Nos organizamos y convoqué una fase de prueba que prepararía y cuidaría todo el proceso de fermentación de los quesos hasta navidad mientras ofrecía un espacio donde compartir saberes y activar otros fermentos.

Desde la jornada de apertura del grupo, que además tomaba forma en un periodo emocionalmente intenso y colectivamente doloroso en Hangar, se plantearon referencias como el proyecto Son los microorganismos los que tendrán la última palabra, de Nyam nyam, [cabría aquí también recordar las residencias y jornadas abiertas de ABBAS], por la atmósfera de cuidados, de comodidad, de pertenencia y de tranquilidad que saben facilitar y por entender la fermentación como modelo relacional de cohabitabilidad y de discurrir vital transformable, simbiótico y sostenible.

En esa línea, proponíamos intentar ser conscientes y alejarnos de estructuras de dominación que pueden operar en un grupo de trabajo: la dominación de la palabra, la dominación del saber, la dominación de la atención, del espacio, de los afectos, etc. También, partiendo de ahí, y teniendo en cuenta que este sería un espacio de transferencia de saberes, y por tanto un lugar donde se desarrollarían procesos pedagógicos, comprender que cada una veníamos con unos conocimientos y experticias (o no) diferentes -todos estos estados de origen y su desarrollo, valiosos para este proceso de fermentación colectivo. La pregunta activa procesos de ordenamiento y gestión de la información para quien responde, y la afirmación puede ser también una pregunta para quien la recibe. Nos preguntamos: ¿podríamos entender este proceso pedagógico desordenado como un proceso consciente de transformación de las jerarquías del saber?

Durante los encuentros del grupo durante 2018 hemos preparado distintos tipos de quesos veganos, tempeh, kéfir con leche humana, hemos experimentado con el cuidado de la kombucha, hemos comido, hemos bebido, hemos investigado recetas, hemos leído textos que nos inspiraban distintos sentidos de lo que estábamos haciendo, hemos reflexionado sobre la fermentación social y sobre la tecnología alimentaria, hemos proyectado y puesto en práctica micropolíticas, hemos pensado en los modelos pedagógicos que estaban operando, hemos documentado los procesos y hemos preparado el fanzine FERMENTAMOS!. Nuestra intención es seguir haciendo esto y transformarnos, fermentar en muchos otros estados y acciones durante 2019.

Por ahora nos seguimos reuniendo alternando miércoles y jueves de cada semana, de 18:30 a 20:30 h, en el wetlab de Hangar. Se trata de un grupo abierto: cualquiera puede asistir a cualquier sesión para conocer qué estamos haciendo y entrar a formar parte del grupo, poniendo sus conocimientos a disposición del resto y/o aprendiendo de los proyectos en marcha.